La consultora de asuntos políticos Polilat.com y la Fundación Konrad Adenauer publicaron el sexto Indice de Desarrollo Democrático de 18 países de América Latina.
El estudio pondera los derechos políticos y libertades civiles; la calidad institucional y eficiencia política; así como la eficiencia económico-social.
Según el indicador, Chile, Costa Rica y Uruguay son los países de mayor desarrollo democrático de LA.
En esta tabla, la República Dominicana se encuentra entre los 3 países peor posicionados en este aspecto, junto a Nicaragua y Venezuela, respectivamente.
Estas ponderaciones podrían tener deficiencias, sin embargo, sus resultados constituyen una voz de alerta.
Es oportuno resaltar que los derechos políticos sufren un grave deterioro, debido principalmente al abuso de los recursos del estado en favor de la reelección gubernamental.
El usufructo de los medios de comunicación Baninter, la gran cantidad de comunicadores pagados con recursos estatales, el excesivo gasto publicitario, la sistematización de la propaganda, todos estos factores alrededor del Presidente de la República, son serias amenazas a la libertades civiles y la democracia.
La corrupción rampante y las deficiencias institucionales es un pan de cada día, donde el caso Sun Land es sólo una tenue señal.
Las condiciones macroeconómicas y la gestión fiscal muestran condiciones óptimas, pero el endeudamiento público y el desempleo constituyen una gran amenaza en este momento.
Aquí se pregona una Reforma Constitucional, sin embargo, en ella fueron desestimados los mecanismos de la democracia directa, tales como la Constituyente, la revocación de mandatos, el plebiscito y el referéndum.
En lo que respecta a la eficacia de gobernar, es notable en Rep. Dominicana los bajos índices de inversión pública en educación y salud, aún se alegue que en términos absolutos éstos mejoraron.
El pésimo rendimiento de los fondos de pensiones y la crisis del sistema familiar de salud surgen también como serias amenazas de mediano plazo.
En sentido general, nuestros gobernantes gestionan su presente político comprometiendo seriamente el futuro. Es decir, somos un país que vive subsidiado por el futuro.

Escrito por Lara Valerio