Hace varios días leí el artículo sobre el Informe Beicochea, de Andrés L. Mateo. En este caso, nuestro estimado prosista poético usa un estilo directo, sin las figuras del lenguaje que tanto les celebramos.
En ese escrito, Mateo recuenta que leyó 16 páginas de un informe sobre estrategia electoral que emitió el consultor Mauricio de Vengoechea ( nominado como Beicochea en el artículo). En el ejercicio de las atribuciones que le confiriera ser consultor electoral de la candidatura presidencial 2008 de Leonel Fernández, Vengoechea sugirió en el informe la manipulación del proceso electoral del 16 de mayo del año 2008.
El asesor político, según referencia de su informe, condiciona la victoria electoral en primera vuelta de LF, a que:
- se desarticule al Partido REformista
- se neutralicen 300 mil votos del PRD
y se desarrolle una campaña de propaganda “muy próxima a la saturación”.
Si limitara estos factores a un ideal de estrategia de campaña, no existiera suspicacia legal o ética. Pero si afirma que
“Lograr estos tres puntos no es nada difícil, siempre y cuando se tenga el presupuesto adecuado, puesto que la logística de estas acciones es el dinero”
entonces surgirían una serie de preguntas que conducirían a por lo menos la anulación de la misa de acción de gracias por el triunfo electoral que auspició en Roma la comitiva gubernamental.
En este país no exite instancia legal, ni referencia reglamentaria, ni suficiente fortaleza institucional, ni voluntad política, ni suficientes medios de comunicación que inicien una investigación articulada para la confirmación de la veracidad del informe, pero mucho menos que confirme las graves acusaciones que ponen serias dudas de la legitimidad de las elecciones presidenciales.
Sólo quedaría la instancia histórica para la documentación de tales acciones, con el propósito de que 48 años después, es decir el 16 de mayo del año 2056, no aparezca otro clon de Baéz, Lilís, Trujillo o Balaguer y gane otras elecciones presidenciales, alegando que es el susesor histórico de Leonel Fernández y que aprendería de él tales “postmodernismos” de doctorados de marketing político.
Parecería que las afirmaciones preelectorales de Franklyn Almeyda de que sabrían por quién votaría cada dominicano, eran parcialmente ciertas, puesto que en ese momento se desarrollaba tal vez, el trabajo de “focalización del voto perredeísta”.
También sucedió que Leonel Fernández visitó a domicilio a varias personalidades reformistas, tales como Jhonny Jones.
Si el informe es cierto, Para ese tipo trabajo no era menester presentarse con grado de PHD, ni ser experto en políticas públicas o en publicidad o en investigación de mercado. Bastaba ser apóstol de Goebbels o heredero de las artimañas electorales de Joaquín Balaguer.
Mauricio Vengoechea es CEO, consultor senior de Newlink Poltical, una división del consorcio Newlink Consulting Group.
Fue asesor de la carrera presidencial del expresidente de Colombia Ernesto Samper, quien es el principal protagonista del llamado NarcoEscándalo, en Colombia. En este suceso, Fernando Botero Zea, su ministro de defensa y su tesorero de campaña, Santiago Medina, se autoincriminaron en el sentido de que su campaña electoral fue financiada con, por lo menos, US$ 4 millones provenientes del narcotráfico.
En ese caso quedó siempre una estela de dudas porque nunca se logró una mayoría legislativa para el procesamiento formal de Ernesto Samper.
Uno de los lemas de estos geniales consultores de Newslink dice que “la voluntad es más efectiva cuando se tienen recursos económicos.”
Sus actividades son parecidas a la de Sun Land, en el sentido de que ayudan a los gobiernos a encontrar caminos de financiación a sus proyectos ante “gobiernos amigos y organismos multilaterales.”, termina la cita.
Ojalá estos comentarios persuadieran a nuestros líderes del peligro que
entraña la falta de institucionalidad y los eufemismos mercadológicos.
Enlaces importantes
- Newlink Political
- Artículo sobre Informe Vengoechea , Andrés L. Mateo
- Biografía Ernesto Samper (pdf)
- Sobre el nombre verdadero de Vengoechea
- Orlando dice…

Junio 15, 2008 a las 8:11 pm |
[...] este “supuesto bien informado” periodista político hubiese leído a Bono Cimarrón desde el 8 de junio, tal vez no hubiese incurrido en imprecisiones parecidas a las que le critica a [...]