Profesor universitario y consultor empresarial |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
Por enésima ocasión surgen a la palestra las quejas externadas por los padres, madres y tutores de los niños, niñas y adolescentes que reciben, mejor dicho compran, el pan de la enseñanza en centros docentes privados. La querella se debe al “alza escandalosa”, de acuerdo a los afectados, de las tarifas que cobran dichas entidades por el servicio educativo que ofertan. Quién sabe si también el lamento es por la falta de calidad de la enseñanza.
Mercado de la educación en República Dominicana
Los niveles inicial y Básico concentran el 80% de la población estudiantil dominicana; el medio 18% y la modalidad técnico profesional el 2%. (Depto. Estadísticas Educación, 2004). No se dispone de la cifra exacta del número de colegios privados que operan en el país. Sin embargo, en el año 2003 la SEE, a través de su Departamento de Colegios Privados, ejecutó un proyecto de categorización de centros, por medio del cual se evaluaron 2, 283 de ellos. Partiendo de esa cifra, tomando en cuenta las posibles exclusiones y la apertura de los nuevos, estimamos que operan en la actualidad unos 2,500 colegios, con una población promedio de 240 alumnos por plantel. Esta cifra nos indica que la mayoría de los privados tienen ocho o diez aulas y que los colegios considerados grandes, de más de 20 aulas, son una proporción menor. El subsector privado de la educación emplea alrededor de 24,000 profesores. Un número significativo de esos docentes trabajan una o dos tandas en el sector público, regularmente vespertinas y nocturnas, dado que la mayoría de los colegios oferta sus servicios en el horario matutino. Asumiendo que la demanda de servicios privados de educación tiene en promedio dos hijos por cada familia, unas 300,000 de ellas financian los costos totales para la educación de sus proles. Esa cifra induce a sostener que entre el 14% y el 16% de las familias dominicanas ven afectados sus presupuestos por los incrementos de tarifas de los colegios. Dichas familias, en un porcentaje que supera el 90%, corresponden al quintil de más altos ingresos de la nación, vale decir las clases media y alta. Las familias ubicadas en los niveles de ingresos más bajos, 60% de la población total, tienen que enviar a sus hijos a las escuelas públicas porque su poder adquisitivo no le deja otra opción. Financiamiento educación en República Dominicana
Esta alta contribución de las familias al gasto educativo, señala el documento de PREAL-EDUCA, “resalta la alta importancia que ponen nuestras familias a la educación de sus niños. Pero más allá de éso, indica seria fallas en proveer la educación gratuita y obligatoria a todos, por parte del Estado, con importantes consecuencias para las familias pobres que no cuentan con los recurso adecuados para pagar la educación”.
El gasto por alumno del nivel básico del Estado dominicano fue de US$ 410 (dólares internacionales corrientes, paridad de poder adquisitivo )(PPA). Ese gasto es uno de los más bajos de la Región latinoamericana y del Caribe que promedia US$950 (PPA) por alumno respecto al año 2001. El 20% de las familias de más altos ingreso financia con sus ingresos el 89% de la educación de sus hijos mientras que el 20% mas pobre contribuye con el 16%, eso es lógico porque las familias de más altos ingresos no envían sus hijos a estudiar en escuelas públicas y los pobres no pueden pagar un colegio. Calidad de la educación privada
El estudio fue un esfuerzo muy loable por parte de las autoridades de la SEE para evaluar, aun de manera parcial, los elementos necesarios, para que en un plantel escolar exista una mínima garantía de calidad. En ese sentido se evaluaron, en base a una puntuación máxima de mil puntos, los siguiente parámetros: Profesionalización del personal docente (300 puntos); Planta física (250 puntos); Administración (200 puntos; Equipamiento (200 puntos y seguridad social (50 puntos). De acuerdo a la puntuación obtenida los centros fueron clasificados en cinco categorías, cada una con dos subcategorías como se presenta en el cuadro que sigue, donde además se muestra la distribución de frecuencia de los colegios por categoría:
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la SEE De lo visto en la tabla anterior se establece que sólo 107 centros (4.69%) se consideran excelentes (puntuación superior a 800). Los que tienen una puntuación de 500 puntos o menos son 1,913 colegios, es decir el 84% de los centros evaluados. En otras palabras, existe una elite educativa privada representada por una minoría que no llega al 5% de la oferta educativa privada. Un dato interesante entre los 20 colegios mejor posicionados en ese escalafón: diez (10) son colegios católicos; siete (7) colegios bilingües y tres (3) colegios laicos. Estos 20 colegios son considerados como grandes (más de 500 alumnos) y 17 de ellos están localizados en la ciudad de Santo Domingo y tres en ciudades grandes del interior. Con respecto a indicadores de desempeño de cada centro, la SEE nunca ha publicado datos de los promedios obtenidos por los estudiantes de cada colegio. Ese dato completaría el cuadro de las percepciones que sobre la calidad de cada colegio tiene la población. El que quiera tener una idea de los colegios mejor posicionado debe darse una lectura a la publicación que hace el INTEC cada año de los estudiantes seleccionados en el Programa INTEC con los estudiantes sobresalientes (PIES), sólo tiene que contarlos por colegio de origen. No encontrará muchas sorpresas. Tarifas colegios privados y otros gastos en educaciónLas tarifas vigentes durante el año escolar 2007-2008, oscilaron entre los RD$1,000 y RD$1,500 mensual en los colegios más modestos, hasta sumas que superan los US$7,300 (RD$250,000) por año para los colegios bilingües de mayor abolengo; los colegios católicos grandes y mejor posicionados cobran tarifas que oscilan entre RD$4,000 y RD$5,000 por mes por alumno, lo que incluyendo los cargos por inscripción significan (RD$45,000 a RD$55,000 por año). A los gastos en colegiatura que tienen las familias, se tienen que agregar los de útiles escolares, uniformes y transporte. Esos gastos adicionales se hacen con la finalidad de aumentar la competitividad de sus hijos, y consisten en pago de tutores o salas de tarea, enseñanza de inglés, algún arte o deporte, etc. Dicho en buen cristiano, para que una familia pueda tener acceso a la educación privada para dos de sus hijos tendría que erogar mínimamente unos RD$5,000 por mes, casi un salario mínimo. En el otro extremo el gasto superaría los RD$50,000 al mes. Lo que implica que más del 80% de la población no tiene poder de compra para acceder a la educación privada. Regulación del mercado de la educaciónLas asociaciones de Padres de alumnos de colegios privados se han constituido en grupo de presión, exigiendo a la SEE que aplique las normas vigentes para controlar las tarifas de los colegios privados- Esto viene como reacción a los aumentos tarifarios que vienen anunciando los centros privados de enseñanza para el próximo periodo escolar. Otra voces de opinión se han sumado a ese reclamo. Ante las propuestas de regulación de tarifas surgen varias interrogantes: ¿Es conveniente regular las tarifas de los colegios privados? ¿Deben los controles de precios en la educación privada estar asociados con la calidad? ¿Es posible medir la calidad de la educación privada con indicadores confiables? ¿Seria una política eficiente desde el punto de vista económico? ¿Se garantizaría la equidad? Esas y otras interrogantes que pudieran surgir han sido objetos de acalorados debates en Chile, Argentina y Perú, principalmente. La realidad es que en Republica Dominicana existe una oferta creciente de enseñanza privada y dadas las asimetrías de información en un mercado tan especial como este, se requiere de politicas públicas y regulaciones que promuevan la calidad y precios regulados. Algunos países han propuesto la creación de una superintendencia de Educación, como el caso de Chile. Este tipo de organismo regulador, surge de politicas públicas de última generación para regular mercados con problemas de información y características oligopolicas. El regulador en este caso no sólo debe monitorear las tarifas, sino que debe establecer estándares de calidad con indicadores pertinentes y crear un sistema de información que permita al usuario conocer sobre los resultados históricos de las pruebas nacionales para todos los colegios del sistema. Ese organismo, además, debe hacer monitoreo de tarifas y otros estipendios, revisar las credenciales del personal docente, e incluso tener un sistema de acreditación, entre otras funciones. Es recomendable que junto con cualquier medida que se tome para regular la oferta privada de educación, deberán hacerse desde la SEE esfuerzos muy serios, más allá del discurso, por mejorar la calidad de la oferta pública, estableciendo los mismos estándares de calidad en ésta que los prevalecients e en los planteles privados. La meta sería lograr que el estudiante de una escuela pública tenga las mismas oportunidades de ser competitivo en el mercado laboral o en los estudios superiores que el que va a un colegio privado. De lo contrario la educación en república Dominicana será cada vez más mercancía y menos bien público. Documentos de referencia
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||


El asunto es peliagudo, toda vez que se proclama que la educación debe ser vista como un bien público, cuando en realidad tiene aspectos que la hacen comportarse como tal y otros que la tipifican como un bien privado. En la práctica, existe rivalidad en las familias por acceder a una educación con ciertos estándares de calidad que el Estado como oferente no le proporciona y ellos, los usuarios de este servicio, tienen la percepción de que algunos colegios sí responden a esta expectativa.
De acuerdo a un estudio titulado “Informe de Progreso Educativo”, publicado en el año 2006 por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América latina y el Caribe (PREAL) y Acción para Educación Básica, Inc. (EDUCA), los gastos totales en educación en el país, son financiados en un 56% por las familias y en 44% por el Estado, De acuerdo a los datos señalados, en el año 1998, las familias dominicanas gastaron RD$7,775 millones y el Estado RD$6,083 millones. ( Ver tabla siguiente)
El único dato de que disponemos para emitir un juicio acerca de la calidad de la enseñanza que se imparte en los colegios privados es el estudio de categorización de centros, que fue referido.
Junio 20, 2008 a las 7:29 pm |
[...] Bono Cimarrón Pensamiento Crítico « Colegios privados, tarifas y políticas públicas [...]