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Democracia

El voto, una ficción


Leonel y vengoecheaEstos planteamientos transcienden  cualquier interés partidario.  Su objetivo  es   la formulación de una advertencia sobre las amenazas que se ciernen sobre la salud institucional.

PorValerio Lara  valeriolara@hotmail.es

Mauricio de Vengoechea es posiblemente el principal consultor de Leonel Fernández en estrategia electoral, imagen y manejo de crisis gubernamentales.  Jugó el primero de esos roles en las presidenciales del año 2008. El mismo Fernández admite que “Newlink nos ha traído talento, capacidad y un dominio de las tecnologías de la comunicación política”.

Hace varios días CNN entrevistó en vivo a este consultor palaciego.  Le preguntaron sobre las elecciones presidenciales de  su país, Colombia.  Me sorprendió que este célebre estratega del marketing político se presentara en la TV internacional desde la República Dominicana, puesto que le creía radicado en su oficina principal de Newlink Political, en Miami, Florida.

La razón es obvia: parece que tiene en la actualidad algunos menesteres en la campaña electoral a favor del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y por ende opera en una  oficina local.

Consideré de gran importancia traer a colación otra vez el tema de la relación entre  Vengoechea con el presidente dominicano, porque ayuda a una mejor comprensión de la coyuntura electoral actual, la propaganda y la ética en la actividad política.

Ese consultor, además, tiene un acervo de experiencias en varios países latinoamericanos en esos asuntos.  Trabajó para la  presidenta de Costa Rica Laura Chinchilla, quien precisamente este sábado asumió el poder. También asesoró al ex presidente de El Salvador por el partido ARENA,  Francisco Flores.

Entre los clientes del consorcio de la división corporativa de Newlink los hay de altos calibres que rondan iniciales como BID, HBO, Oracle y la criolla generadora de electricidad EGE/Haina, entre otros.

El papel más controversial de Mauricio de Vengoechea sucedió durante la presidencia del colombiano Ernesto Samper (1994-98), quien obtuvo su “victoria” electoral con el financiamiento del Cartel de Cali.  Esos fondos espurios se estimaron en US$ 6 millones, de acuerdo a la confesión de Santiago Medina, el propio ex tesorero de aquella campaña.  Lo más  grave fue que gran parte de esos recursos se usaron para la implementación de una “estrategia” que le permitiera la compra “del margen de votos que le asegurara el triunfo”  a este candidato del Partido “Liberal”.

La publicación de los vídeos testimoniales de esa trama en 1995 dio inicio a un caso judicial que se conoce como “Proceso 8000”. Esa olla de grillos institucional provocó la cancelación de la visa norteamericana de un presidente en funciones. Además, el General Harold Bedolla Pizarro, en función de jefe de las fuerzas armadas, desconoció la autoridad de Samper y amparado en una política de defensa independiente del poder ejecutivo, potenció el paramilitarismo colombiano. 

A pesar de que se le sometió a un juicio político, los legisladores decidieron “archivar” el caso y Samper no fue declarado culpable, pero tampoco “inocente”.

Gran parte de esa “experiencia” de Vengoechea, como consultor durante gestión de esa crisis, la transcribió en el año 2008 en un libro titulado “Siete herramientas para apagar una crisis de gobierno“, con prólogo extenso, escrito de puño y letra por el ex presidente Ernesto Samper Pizano.

Como se infiere, De Vengoechea trasciende a los simples oráculos electorales y se erige como un eventual auxiliar para el caso “Atiemar” de República Dominicana,  porque como él mismo confiesa “no es ningún juez para juzgar a nadie” , ni un superman para apagar ninguna crisis, sino que su rol principal es “maquillarla” y ser “efectivo sin excusa”.

Se confiesa admirador de Maquiavelo, al cual considera mal interpretado, ya que fue más bien un gran pensador y excelente asesor de “príncipes”. No he escuchado su opinión sobre el estratega  y jefe de la propaganda nazi, Joseph Goebbels.

Este “CEO” del marketing político latinoamericano salió a relucir en la opinión pública criolla cuando Andrés L. Mateo escribiera en junio de 2008 el artículo “Informe Beicochea”. Se refiere a un documento, el cual contiene 3 recomendaciones atribuidas a Mauricio de Vengoechea ( Carlos Beicochea en el artículo) relacionadas al proceso electoral dominicano de ese año .

Mateo testimonia que leyó 16 páginas de aquel “informe”, en el cual se sugirió entre otras medidas para el “triunfo” electoral peledeísta en primera vuelta: la desarticulación del Partido Reformista, la “neutralización” de 300 mil votos del PRD y una campaña de propaganda “muy próxima a la saturación”.

Decía el supuesto informe que: “Lograr estos tres puntos no es nada difícil, siempre y cuando se tenga el presupuesto adecuado, puesto que la logística de estas acciones es el dinero”.

Al margen del error nominal del articulista o de lo fidedigno del “informe”, las 3 medidas se llevaron a cabo. Es por eso que la columna del bien informado  Orlando Gil del 14 de junio 2008 ( en plena resaca electoral), pretendió restarle verosimilitud a las afirmaciones de Mateo, bajo el alegato de que distorsionó el nombre del estratega.  Además, afirma que le preguntó a 4 connotados dirigentes de la campaña del partido morado y confirmaron que ninguno de ellos conocía el informe de marras. Por lo tanto,  concluye que fue una ficción  semejante al libro de cuentos “Informe de Brodie” de Jorge Luis Borges.

No dudo de la capacidad creativa de Andrés L . Mateo, pero tampoco de su honestidad e integridad intelectual. Además,  la sola  referencia del tema es una excelente ayuda para la comprensión de las estrategias electorales vigentes y su proyección legal y ética.

Mauricio de Vengoechea está o es viajero frecuente en el país, tiene oficina y director de comunicaciones criollos.  Realiza un arduo trabajo de marketing político a favor del PLD. Son hechos incontrovertibles.

Sobre su lineamiento transversal de que lo fundamental de una campaña es el dinero, se confirma a través de uno de los lemas corporativos  de Newlink, el cual establece que: “la voluntad es más efectiva cuando se tienen recursos económicos”.

En si misma, es una afirmación de sentido común  y no pecaminosa, salvo que  la implementación de la estrategia conlleve al usos de recursos estatales o provenientes del narcotráfico.  

Ese tipo de estrategia política es amoral, se justifica en que “los otros” hacen o harían lo mismo.  Mas, la verdad monda y lironda es que distorsiona la “voluntad efectiva” de la soberanía popular, si fuera preciso, en aras de la “efectividad sin excusa”.  La mayoría de las veces, sus objetivos específicos se limitan a la sustracción de cuotas electorales marginales, pero suficientes para el control del poder.  

En el escenario actual, el objetivo específico del PLD  demanda 126 diputados de 190 y 21 senadores de 32, porque esos son los números mínimos para el dominio de  todas las facultades del congreso, las constitucionales inclusive.

Se infiere que si el PRD obtuviera 64 diputados y 11 senadores, constituiría una victoria “muy efectiva” para el PLD, con una mayoría cualitativa determinante en el poder legislativo. El cuento de la ganacia de 32 senadores es una simple distracción con fines de propaganda.

Es por eso que una estrategia más eficaz desde la perspectiva de la oposición sería aquella que se enfoque hacia el eventual proceso espurio que permitiría esos resultados electorales que subyacen como claves en la carpeta del PLD.

Eso implicaría la definición de un lineamiento que pondere y atenúe el impacto de “la compra de cédulas a boca de urna”, soborno por constituirse en “eslabón de boletas pre marcadas”  la cadena), el soborno a delegados en tiempo real para la implantación de actas electorales con datos “rectificados”, entre otras trapisondas.  

El aspecto cualitativo es subestimado por el PRD, quien patrocina actividades tan espurias como sus adversarios políticos.  Al final queda muy endeble el sistema de la democracia y existen reales condiciones para una tercera fuerza política liberal de mayor coherencia.

Los delitos electorales generalmente quedan impunes ante una Junta Electoral inoperante en cuanto a sanción pero 100 por 100% efectiva en cuanto a la logística, los aspectos administrativos y la formalidad del proceso. Así sucedió en las elecciones de los años  2004, 2006 y 2008.

El documento oficial de La Misión de observadores de la OEA para las elecciones dominicanas del 2008 resalta los aspectos sobre el financiamiento de la campaña con recursos del Estado y las debilidades del proceso de transferencia por fax de las actas electorales.

Dado que los organismos internacionales hablan en lenguaje difuso, al estilo eclesiástico, sería más ilustrativo un informe interno del Partido Reformista Social Cristiano, de fecha 21 de mayo 2008, a 5 días de las elecciones presidenciales, atribuido  al diputado Ramón Rogelio Genao.

Ese documento relata los sucesos irregulares que, de acuerdo a quien lo redactó, afectaron a ese proceso electoral. Afirma que “fue un proceso que se caracterizó por ser una mezcla contrastante de una extrema debilidad institucional con eficientísimo montaje logístico”.

El documento agrega como irregularidades: ” Establecimiento de centros de compras de cédulas por cada recinto de votación con un presupuesto de 50 mil pesos por Colegio Electoral ” (abstención inducida).   Además, ” Compra de votos de militantes opositores instruyéndoles a votar en casillas de aliados con un marcado especial”. (En el argot electoral se conoce como La Cadena).

Estima que sólo en esos “operativos” de último momento se gastaron 700 millones de pesos.

Las actuales denuncias sobre las nominillas CB y CI son persistentes y verificables, hasta tal punto que un ex peledeísta descubrió que tenía 60 mil pesos acumulados en el Banco de Reservas, debido a cheques emitidos ilegalmente por la Secretaría de Estado de Trabajo, esa misma que dirige ese ex izquierdista llamado max Puig.

Para ser franco, creo más en el lenguaje descarnado de un reformista con gran experiencia en esos menesteres que en “observadores” que a veces usan un lenguaje tan diplomático y aséptico, el cual terminan en allanarle el camino a la impunidad sobre delitos electorales flagrantes.  Esa actitud surge porque  una gran parte de esos  observadores tienen  como un modus vivendi  el “turismo electoral” y las denuncias muy severas constituyen una piedra en su estilo de vida.

Estos planteamientos transcienden  cualquier interés partidario.  Más bien, su objetivo  es   la formulación de una advertencia sobre las amenazas que se ciernen sobre la salud institucional de República Dominicana. 

Y es que la prevalencia de las estrategias electorales financiadas con recursos espurios sean estatales o del narco, así como fundamentadas en subterfugios de relaciones públicas, falseamiento del escrutinio, compra venta de cédulas y voluntades, integran una espada de Damocles contra el sistema de la democracia representativa.

En esas “estrategias efectivas” está latente el menoscabo de la soberanía popular, la cual es razón de ser del estado democrático.  Deriva, además, en el surgimiento de instituciones espurias en los ámbitos de los poderes del Estado, lo cual tiende a la aniquilación de la independencia entre ellos. En pocas palabras, es el camino más corto para la liquidación del estado de derecho.

Y es en ese camino que vamos,  el que conduciría a una segunda fase de mayor  deterioro institucional. Entonces ese escenario demandaría del uso de “las siete herramientas para el manejo de una crisis de gobierno”.

A propósito, el primer relato de Borges en El Informe de Brodie se titula “La intrusa“.  Los personajes del cuento son  Cristián y Eduardo Nilsen, hermanos y amigos. Esta amistad decae cuando el primero muda a su enamorada Juliana Burgos en la casa.  Esta se dedica a los quehaceres domésticos, mientras Eduardo también se enamora de ella. Ante tal dilema, Cristian admitió el triángulo amoroso, en aras de no enemistarse con su hermano.    Mas, un amigo de ambos se burló de tañ doblez. Es por eso que Cristian decide la venta de la muchacha a un prostíbulo.  Pero eso no fue óbice para que  ambos hermanos, en forma independiente,  prosiguieran los encuentros amorosos con Juliana, ahora pagados.   Es por eso que finalmente Cristian la asesina, obstinado por la amenaza a la integridad de su hermandad.  Es así como ambos hermanos crean otro vínculo aún más sórdido, el mantenimiento del secreto del crimen.

Ojalá Juliana Burgos no sea una metáfora de la democracia dominicana.

Entonces, el voto sería una “ficción”,  engalanado en un oropel logístico con trasfondo de impunidad.

Documentos relacionados

Informe Beicochea de Andres L. Mateo

Orlando dice…es Bengoechea

Acerca de Lara Valerio

Fui técnico de perforadoras de tarjetas de 80 columnas en 1975, profesor de matemáticas del nivel medio, me gradué de ingeniero electricista. Entre 1979 hasta el 86 realicé un montón de cursos de sistemas informáticos. Trabajé en importantes proyectos de redes e internet. Espero que este fructífero acervo tecnológico sirva para el desarrollo socio-económico, la educación y las buenas prácticas de la democracia.

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