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Educación

A propósito de los bachilleres de 14 años

Por Freddy Lara Felipe[1]

“el niño superdotado no es más que un niño, pero superdotado” Terrasier

Bobby Fisher, Jackson y Mozart

niños precoces

El 18 de enero recién pasado,  la periodista Carmen Matos publicó un artículo en el periódico Hoy, cuyo epígrafe decía “Sistema egresó 241 bachilleres de 14 años de edad”.  E l escrito me llamó la atención, porque es de todos conocido que en la República Dominicana, al igual que en la mayoría de los países del mundo, la edad promedio para la conclusión de los estudios secundarios es 18 años.  Es decir, se supone que estos bachilleres fueron niños y niñas precoces. En  el artículo de marras se reseña también la precocidad de 2,248 niños y niñas que obtuvieron su grado de bachiller a los 15 años y de 14,826 que lo lograron a los 16 años.

Si partimos de que 121,448 estudiantes cursaron en el año escolar 2009-2010 el cuarto curso de bachillerato en el  sistema educativo dominicano, tenemos que suponer que el 14.28% de esos estudiantes  tienen capacidades por encima de otros de su misma edad. El hecho de que  a esos niños y niñas los adelantaran en uno, dos, tres o cuatro cursos quiere decir que esa suposición fue tomada en consideración por las autoridades educativas del país.

El tema de los niños y niñas con altas capacidades es complejo y ha suscitado amplios debates en la comunidad de psicopedagogos, los que discuten aspectos tales como la conceptualización de altas capacidades, estrategias de gestión de estas capacidades e incluso los derechos de estos sujetos.

Los problemas nodales de este tema de los alumnos superdotados están en su detección a tiempo, la determinación  de las potencialidades de estos alumnos y las posibles respuestas educativas que se le darán.

Los especialistas  sostienen que el término altas capacidades engloba otros, tales como: superdotación, talento, alumno precoz, prodigio y genio; agregan que ninguno de estos conceptos son sinónimos, ya que por alumno superdotado se entiende  aquel individuo cuyas capacidades son muy superiores a la de los demás de su misma edad en gran parte de las tareas que realiza y especialmente en las intelectuales.

Los registros estadísticos indican que alrededor del 2% de la población infantil cumple con las condiciones para calificarlos como superdotados y que en uno de cada 33,000 alumnos se puede encontrar un genio. Si aceptamos esos índices, tenemos que convenir en que la población de los alumnos y alumnas que cursaron el bachillerato en la Republica dominicana en el año escolar 2009-2010 el valor más probable de la superdotación es de alrededor de 2,500 y entre ellos es posible encontrar  3 a 4 genios. Si excluimos del registro de precoces a los que se graduaron con 16 años, el índice de  precocidad nacional coincide con los estándares de mayor aceptación mundial.

Con respecto al tema que nos ocupa, en un artículo publicado por los especialistas Julián Betancourt  Morejón y María de los Dolores Valadez  Sierra, el primero Director del Centro de Estudios e Investigaciones de Creatividad Aplicada de Guadalajara y la segunda profesora de la carrera de Psicología de la Universidad de Guadalajara, ellos plantean que “la mayoría de los esfuerzos en el área de educación especial están encaminados a la atención de los subdotados, deficientes físicos y mentales o marginados con vistas a la recuperación de invalidez y corrección de defectos, sin embargo un sector de la población conocido como superdotados la mayoría de las veces se deja sin atención, tal vez porque se considera que como poseen habilidades sobresalientes no es necesario un trabajo de intervención con ellos”.

No obstante  lo anterior, desde la década de 1970, la educación especial del niño superdotado se ha convertido en una preocupación fundamental de psicólogos, pedagogos y otros profesionistas de la educación. Entre las razones que dan lugar a este interés se encuentran: -un porcentaje de la población manifiesta capacidades sobresalientes, -existen niños con elevados rendimientos intelectuales y académicos que requieren de una educación diferente para aprovechar sus potencialidades -el desarrollo económico, político y social acompañado de grandes cambios exigen la atención a la población más talentosa, como una inversión en el futuro de la nación. (Stanley y Col, 1977; Silva y Ortiz, 1989)”.

Los cientistas de la conducta han señalado  las principales característica de los  niños superdotados como sigue:

i.        Proceso de maduración neuropsicológica asíncrono (disarmónico)

ii.        Adquisición precoz del lenguaje y habilidades de razonamiento.

iii. Nivel conversacional y de intereses parecido al de niños mayores.

iv.        Curiosidad insaciable y preguntas perspicaces.

v.        Comprensión rápida e intuitiva de los conceptos.

vi.        Memoria a largo plazo impresionante.

vii.        Capacidad para tener en mente problemas inimaginables.

viii.        Capacidad para relacionar conceptos.

ix.        Intereses por los compañeros y por las relaciones sociales.

x.        Sentido avanzado del humor para su edad.

xi.        Planteamiento valiente de nuevas formas de pensar.

xii.        Placer en la solución y planteamiento de problemas.

xiii.        Capacidad para ser independiente en diversas actividades.

xiv.        Talento para un área específica: música, dibujo, lectura, etc.

xv.        Sensibilidad y perfeccionismo.

xvi.        Intensidad para sentir emociones

Todas esas características requieren de la implementación de programas educativos diferentes y servicios especiales no proporcionados por los programas escolares normales para llevar a cabo su contribución a sí mismos y a la sociedad, posibilitando que su alta capacidad produzca rendimiento.

Cuando los niños superdotados no reciben la atención adecuada a su condición se crea una situación de riesgo para su salud psíquica, muchas veces con resultados nada positivos y que tienen que ver con comportamientos inapropiados para el lugar o la situación, niveles de crítica hostil hacia el profesorado, aislamiento y soledad, y en ocasiones pueden presentar dificultades de aprendizaje.

Para detectar a un niño con altas capacidades en el aula el docente debe atender a las calificaciones del niño, a los distintos informes que posea, a los resultados obtenidos en las evaluaciones iniciales al principio del curso, analizar los trabajos de clase, observar el comportamiento en clase así como obtener información de la familia y del comportamiento del niño en casa. Además existen instrumentos de identificación de un alumno con altas capacidades que consisten en pruebas subjetivas con las que evaluar aspectos comportamentales a través de la observación de la conducta para obtener datos sobre la inteligencia, creatividad, motivación o interés y dedicación por la tarea como por ejemplo el Inventario de intereses de Strongo los cuestionarios de autoconcepto y autoestima; por otro lado, tenemos las pruebas objetivas psicométricas que son útiles para contrastar las valoraciones procedentes de la familia, docentes y del mismo alumnos, nos encontramos con los test de inteligencia como el WISC, los test de aptitudes como el TEA, los test de creatividad como el Test del Pensamiento creador de Torrance. También podemos hacer uso de los análisis de rendimiento que detectan las destrezas aprendidas y la aplicación de las mismas dentro del contexto escolar y en la vida diaria destacando las pruebas que miden funciones vitales, las pruebas escolares.

Las estrategias de intervención

Los especialistas sugieren tres formas en las que se puede ofrecer intervención psicoeducativa a superdotados:

1. Aceleración.

2. Agrupamiento.

3. Enriquecimiento.

Aceleración

Esta consiste en que el alumno avance uno o más cursos de acuerdo a sus capacidades, lo que resulta motivante para el niño ya que progresa según su ritmo de aprendizaje. Sin embargo, el hecho de que el niño sea superdotado, no implica que esto esté asociado a su desarrollo evolutivo, de esta manera el niño va a contar con compañeros con un desenvolvimiento físico superior, una madurez emocional diferente e intereses variados, lo que puede provocarle problemas emocionales y sociales (Genovard y Castello, 1990).

Agrupamiento

Este se basa en agrupar a los estudiantes de acuerdo a sus capacidades y ofrecerles programas educativos adecuados a su nivel. Estos agrupamientos son importantes porque permiten contrastar las diferentes percepciones, pensamientos y sentimientos de la realidad y dar soportes a la autoimagen, sin embargo favorecen la segregación y no la integración educativa, siendo ésta la principal limitante que se le señala (Sánchez, l993).

Enriquecimiento

Parte de proporcionar oportunidades de aprendizaje, fuera del programa escolar normal, diseñado para superdotados; el niño permanece en su ambiente escolar lo que le permite adaptarse a él desde una edad temprana (Landau, 1994).

Parece ser que la estrategia preferida por las autoridades educativas nacionales, si es que existe alguna planificación para el tratamiento de los niños superdotados, es la aceleración, pues es la estrategia menos costosa, las otras requieren de una infraestructura adecuada, capacidad mayor del maestro y un currículo  más extenso que el habitual; y parece lógico que aplicar la aceleración es la vía  mas fácil, no necesariamente el mejor, vistas  las precariedades económicas en que se desenvuelve el sistema educativo dominicano.

Las carencias  del sistema educativo dominicano no permiten que se satisfagan las necesidades básicas educativas  de los estudiantes normales, esto es innegable si revisamos los indicadores educativos del país, comparados con las de otros naciones de similar desarrollo económico al nuestro, aunque es innegable que se han logrado  avances en la cobertura a todos los niveles con excepción del nivel inicial (cobertura 33.1% en 2008-09).

Para avalar la aseveración que hacemos con respecto a la estrategia de  aceleración basta con observar las estadística publicadas por  el Ministerio de Educación, que dan cuenta de una precocidad del 28.2% en el cuarto curso de la educación secundaria, vale decir, estudiantes que posiblemente se graduaran con 16 años o menos, mientras que  en el lado opuesto de la precocidad, esas mismas estadísticas muestran que el rezago de 2 años y la sobre edad, suman entre las dos categorías 44% ,estos números lo único que reflejan es la falta de equidad del sistema educativo dominicano y muy posiblemente una gestión no adecuada de la precocidad escolar.

Fuente: Ministerio de Educación de Republica Dominicana

Llama la atención al revisar el texto de la Ley general de Educación (Ley 66-97), que la palabra superdotado se mencione una sola vez. El vocablo aparece en el titulo Principios y Fines de la Educación Dominicana, Articulo 4, acápite  m)  que dice Los estudiantes tienen derecho a recibir una educación apropiada y gratuita, incluyendo a los superdotados, a los afectados físicos y a los alumnos con problemas de aprendizaje, los cuales deberán recibir una educación especial”.

Evidentemente que  el principio enunciado en el párrafo anterior es letra muerta, porque sino en el Ministerio de educación existiera alguna instancia cuya función fuera la detección, pruebas y seguimiento, en fin reglamentar todo lo referente a esta cuestión de la población escolar superdotada, grupo este que puede superar los 50,000 individuos, partiendo de que la población escolar dominicana esta por encima de  los 2 millones de niños y niñas. Si nos vamos al otro extremo, compuesto por el retraso de 2 años, la sobre edad y el abandono escolar, que afecta al 44% de los estudiantes del sistemas, tendremos que convenir en que algo anda mal con respeto a los derechos de esos alumnos y alumnas que tienen problemas de aprendizaje y que también tienen que ser protegidos.

Dejo estas reflexiones como una provocación a los expertos en el tema para que debatan sobre el mismo, porque yo no soy un  especialista en la materia, pero  toda mi vida ha estado vinculada al tema de la educación y siento legítima preocupación con  el presente y el devenir de la educación dominicana.

Bibliografía de Referencia

  1. Reflexiones en torno a los niños superdotados, la creatividad y la educación. Julián Betancourt Morejón  y María de los Dolores Valadez Sierra. Psicología Cientifica.com.  Agosto 2004.
  2. Definición de Altas capacidades. Curso Telemático Universitario mediante convenio de colaboración con el Ministerio de Educación de España y el Consejo Universitario Superior de Expertos en Altas Capacidades. Universidad Francisco de Vitoria de Madrid.
  3. Ley General de Educación (LEY 66-97)
  4. Carmen Matos. Articulo “Sistema egresó 241 bachilleres de 14 años de edad”, Periódico Hoy, 18 de enero del 2011

[1] Freddy Lara es profesor universitario

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Acerca de Lara Valerio

Fui técnico de perforadoras de tarjetas de 80 columnas en 1975, profesor de matemáticas del nivel medio, me gradué de ingeniero electricista. Entre 1979 hasta el 86 realicé un montón de cursos de sistemas informáticos. Trabajé en importantes proyectos de redes e internet. Espero que este fructífero acervo tecnológico sirva para el desarrollo socio-económico, la educación y las buenas prácticas de la democracia.

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