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Democracia

Leonel, causa de una dictadura constitucional sin ejemplo

Es paráfrasis del libro “Trujillo, causas de una tiranía sin ejemplo” (Cuba, Juan Bosch, 1959.) y antítesis del ideario boschista.

Controversia: ¿Vivimos en dictadura?

¿Es exagerada la pregunta? No existe consenso en torno a la naturaleza democrática de este régimen.

Luis Gómez argumenta que sí, vivimos una dictadura constitucional. Lo corrobora Pedro Catrain.  Bajo esa premisa ambos justifican el proyecto político “Ciudadanos por la Democracia”.

Mi admirado Ramón Tejada Holguín considera una consigna política la tal “dictadura constitucional”.   A él le prometí este análisis. Ramón no concibe aquella,  mientras exista una pléyade de comunicadores como Nuria,  Juan Bolívar,  Alicia, Huchi, Cavada, BA Vega, Inés, así como Fausto, Margarita, Zapete y Edith,  agregaría. Tampoco germinaría, según él,  donde exista un activismo ciudadano como el 4%.

Carlos Báez Evertsz concluye que “en su acepción moderna, el término dictadura se aplica al control ilimitado del poder estatal por parte de un individuo, una camarilla o un grupo pequeño

En el mismo sentido,  Wilfredo Lozano pondera la quiebra del equilibrio de poderes como signo dictatorial, a tal punto que le atribuye más poder a Leonel Fernández que al Balaguer de los 12 años. Coincido en ese punto.

 Manuel Fermín Cabral rechaza la comparación entre la Era de  Trujillo y el régimen vigente. Califica el dominio trujillista como “una fachada democrática”, la cual se legitimaba con falsa alternancia de presidentes títeres, reformas constitucionales y legislaciones a conveniencias.

El Museo de la Resistencia siempre reservó este término de “dictadura constitucional” a la Era de los Doce años de Balaguer, 1966-1978.

Negro Veras es más categórico, dice que siempre existió la tal dictadura constitucional, con predominio de un hombre, partido o sector, inclusive durante el gobierno de Juan Bosch en 1963. No desconfía a priori de la independencia judicial, a pesar de que casi todos los  miembros de altas cortes fueran nombrados  por Leonel Fernández.  Por eso,  no se adscribe a la acción política anti dictatorial.

Al margen de sí estamos o no en dictadura, durante el periodo 1930-2012 la eficacia del sistema político dominicano fue pírrica, comparada con el extraordinario desarrollo en los aspectos socioeconómico,  urbanismo, infraestructura pública y tecnología.

En 1930,  Trujillo asumió como lema “gobernar es alimentar”. Leonel, luego de 82 años, pregona “comer es primero” y exhibe con orgullo un millón de tarjetas de solidaridad.

En ambas fondas  político-alimentarias fue pertinaz el resquebrajamiento de la institucionalidad.

Estrategias para cualificar al régimen morado

Se inicia con la premisa de que la Era de Trujillo fue una dictadura paradigmática, tal como admite Fermín Cabral.

Si es controvertido calificar la “Era de los Doce años” como una dictadura, aún es más polémico encasillar el actual régimen como una “dictadura constitucional”.

Para el esclarecimiento de esa controversia,   precisaremos de los indicadores claves de la Era de Trujillo, escogida como el modelo comparativo frente a los rasgos esenciales del régimen morado de Leonel Fernández.

Otra perspectiva es el análisis de este régimen vigente en el marco conceptual de su mismo sistema político, normativa constitucional y efectividad en el ejercicio de la autoridad.

Indicadores Era de Trujillo.

Del  libro “Una Satrapía en el Caribe”, de José Almoina, alias Gregorio R. Bustamante (México, 1949), se pueden inferir algunos de los  indicadores claves.

También la biografía de Trujillo de Robert Crassweller (1967) es una excelente referencia para estructurar un paradigma de la dictadura de Trujillo, la cual se use como referencia para una caracterización del régimen vigente.

Estos indicadores incluyen loas,  aspectos del sistema político, régimen jurídico y características notables durante el  ejercicio de la autoridad.

A. Control personal de poderes e instituciones. Todas las autoridades e instituciones estuvieron sometidas a la voluntad de Rafael L. Trujillo.

Por ende, no existió independencia de ninguno de los tres poderes del Estado.  Trujillo fue el único dictador dominicano, quien tuvo 4 presidentes títeres durante su régimen. Siempre el poder judicial,  congreso e institución electoral estuvieron bajo su dominio absoluto.

B. Régimen jurídico. Las reformas constitucionales y legislaciones estuvieron supeditadas a los requerimientos particulares de Trujillo en los aspectos político, económico o de cualquier otra índole. Por ejemplo, la reforma constitucional de 1942 facilitó a Trujillo su proclamación presidencial 3 meses antes del 16 de agosto y la supresión de la amenaza vicepresidencial.

C. Partido único. Trujillo impuso al Partido Dominicano, como partido único y de filiación obligatoria de los ciudadanos. A la nómina pública se le descontaba el 10% a favor del PD y se exigía a los hombres mayores de edad, manus militari, el porte del carnet “la palmita”.

Cuando la circunstancia lo requería, Trujillo auspiciaba falsos partidos opositores.

D. Totalitarismo económico.  Trujillo estableció una cleptocracia sistematizada, al amparo del abuso de poder y la prevaricación. En el año 1961 las propiedades de Trujillo, testaferros y familiares abarcaron  80% de la producción industrial. Sus empresas privadas tenían el 45% de la fuerza laboral.  Si se incluyera a  los empleados públicos, Trujillo controlaba el 60% del empleo nacional.

E. Control cultural y del pensamiento. El Instituto Trujilloniano (1953)  sintetiza hasta qué punto controló Trujillo la clase intelectual y el desarrollo del pensamiento.

F. Proyectos gubernamentales.  Distribución masiva de parcelas agrícolas, construcción de carreteras, puentes, canales de riego, edificios públicos. Canceló la deuda externa y creó un sistema monetario propio.

G. Propaganda y espionaje sistematizados. Fueron herramientas fundamentales del dominio socio-político.

 I. Monumentalismo. Trujillo erigió en su honor monumentos fabulosos, tales como “El Monumento a la Paz de Trujillo”, en Santiago.  En Santo Domingo levantó los dos obeliscos y La Feria de la paz y Confraternidad Trujillista. Estableció sus estatuas en casi todos los parques provinciales.  La efigie y lemas estuvieron omnipresentes en todas las oficinas públicas, recintos militares  y hogares dominicanos.

J. Intervención en política de otros estados. Los casos más patéticos son los sicariatos contra José Almoina, Galíndez, atentado contra Rómulo Betancourt y el caso Trujillo-Lescot en Haití.

K. Síntomas dictatoriales.  Prevalencia del culto a la personalidad, nepotismo, megalomanía,  auto censura inducida, uso de testaferros, autoritarismo, represión contra opositores, soborno, transfuguismo, proliferación de títulos y medallas honoríficos, dualidad relaciones haitianas, lemas gubernamentales.

Indicadores del régimen morado respecto al modelo Trujillo

¿En qué medida los indicadores dictatoriales del régimen trujillista fueron superados por nuestro sistema político vigente?

AA.-Control institucional. ¿Tiene Leonel Fernández control personal de los poderes del Estado e instituciones?

En el contexto de control absoluto del Consejo Nacional de la Magistratura  (CNM), este presidente nombró en forma unilateral los miembros del Tribunal Constitucional (TC), Tribunal Superior Electoral (TSE) y 14 de 17 jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ). Tiene, además,  control de mayoría absoluta en el congreso.

Adicionalmente, el TSE es un tribunal compuesto en su mayoría absoluta por 3 dirigentes del partido morado.  El documento emitido por su presidente, Mariano Rodríguez (9 de marzo 2012),  en el cual fundamenta su voto disidente respecto al caso PNVC,  puso al desvelo la dependencia política de esa institución.

BB. Régimen jurídico. Si bien está vigente la Constitución, sus principios, valores y por lo menos 20 artículos se violan en forma flagrante.  El caso de mayor ruido es el art. 146, sobre proscripción de la corrupción, ante la absoluta impasibilidad del ministerio público o de cualquier otra autoridad competente.

Así también una serie de leyes, principalmente aquellas que afectan la formulación del presupuesto general del Estado, son violadas en forma pertinaz, sin ninguna consecuencia procesal.

Ni qué decir sobre las ejecuciones policiales y hasta la desaparición del ciudadano Juan Almonte.

Así también,  hay indicios del subsidio solapado a candidatos presidenciales de otros estados, con recursos apropiados de fuentes gubernamentales, lo cual constituye una flagrante violación al principio de no intervención.

Entre otros, existen violaciones flagrantes a la Constitución  respecto al art. 3 ( no intervención ),  5 (respeto dignidad humana),  7 ( estado democrático de derecho),  18 (nacionalidad),  26 ( derecho internacional), 37 ( sobre derecho a la vida), 38 ( efectividad en respeto a dignidad humana),  39 ( sobre derecho a la igualdad),  60 ( seguridad social), art. 62 ( derecho al trabajo), 63 ( derecho a la educación), 97 ( iniciativa popular legislativa), 114 ( rendición de cuentas Presidente), 138 ( sobre principios administración pública), 146 ( proscripción de la corrupción), 192 ( sobre elección Defensor del Pueblo), 212 ( sobre Junta Central Electoral), 233 ( Presupuesto general del Estado), 238 ( sobre criterios gasto público), 244 ( sobre Exenciones de impuestos y transferencias de derechos), 250 ( atribuciones Cámara de Cuentas), 255 ( misión Policía Nacional).

En el aspecto dogmático, se viola el principal fundamento del Estado, la dignidad humana. También está reducido el estado democrático de derecho.

Respecto al principio sobre el control del poder, la politización del poder electoral constituye una seria amenaza al efectivo desempeño de la soberanía popular.  De hecho, ya no existe actualmente el principio de la separación de poderes, puesto que tanto el Poder Judicial y el Congreso operan como subsidiarios de la Presidencia de la República.

Trujillo adaptaba el régimen constitucional y legal a sus requerimientos, más ahora se promulga una constitución, se actualizan códigos y leyes, generalmente muy razonables, pero no se cumplen.

Ya de por sí es un signo fehaciente de dictadura, si se entendiera como tal el gobierno que ejerce su autoridad al margen de la Constitución y legislaciones vigentes, en mayor o menor medida.

CC. Sistema de partidos políticos. La comunidad política dominicana es multipartidista. Sin embargo, los recursos del Estado son usados para el socavamiento de la tercera fuerza política, el PRSC. Así mismo hay auspicio oficial del transfuguismo. Está estancada en el congreso la ley de partidos políticos. Existen indicios de que la Presidencia del PRD favorece la candidatura del PLD en forma “muy extraña”.

DD. Totalitarismo económico. También existe diversificación del sector empresarial privado. Sin embargo, hay un proceso de consolidación de un grupo de empresas de carácter cleptocrático, vinculadas a sectores gubernamentales. Ellas abarcan la minería, banca, medios de comunicación, construcción, importaciones, centros comerciales, generación electricidad, entre otras.

En el caso particular de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) se presentaron informaciones contables, las cuales constituyen indicios de que se asignaron contratos de miles de millones de pesos a empresas vinculadas al senador Félix Bautista y al PLD.

Existen datos específicos sobre el drenaje de más de US$ mil millones anuales del erario, los cuales reciben los generadores de electricidad, bajo el subterfugio del costo marginal por combustible.

Así mismo, los proyectos megamillonarios del Metro santo Domingo se ejecutan en forma solapada.

También están en la más completa incertidumbre los beneficios que obtendrían el Estado dominicano con respecto a la concesión minera de Pueblo Viejo.

EE. Control Cultural y del pensamiento. FUNGLODE es un símil cultural e intelectual del Instituto Trujilloniano. Esta institución  opera muy vinculada a sectores palaciegos, como “una factoría del pensamiento”, con vinculaciones nacionales e internacionales.

Persisten también en el régimen morado síntomas dictatoriales, tales como culto a la personalidad,  uso de testaferros, transfuguismo y hasta proliferación de honores al Presidente de la República.

Nuestro Presidente es el más “enjundioso” internacionalista, con su grandilocuente propuesta universal sobre especulación financiera en mercados de futuro de petróleo y alimentos.

Aunque es muy difícil que supere a Trujillo, quien se auto proclamó en 1936 el ideólogo de la Liga de las Naciones Americanas.

Conclusión

Si se tomaran como referencias el sistema político vigente y los indicadores de la dictadura de Trujillo, se infiere que el actual gobierno de Leonel Fernández tiene rasgos dictatoriales.

En lo que respecta al sistema político dominicano, existe un control personal de los 3 poderes nominales del Estado. Ese control particular del poder judicial y el Congreso persistiría aún suceda un cambio en el poder ejecutivo.

En el mismo sentido, los aspectos administrativo y contencioso del poder electoral están completamente politizados.

Respecto al régimen jurídico,  por lo menos 20 artículos de la Constitución se violan en forma flagrante sin consecuencias procesales. Así mismo, varias legislaciones no se observan, principalmente aquellas relacionadas con el presupuesto general del Estado.  Sería una buena tarea democrática poner a prueba el TC, como laboratorio de medida del índice dictatorial.

Entre las violaciones constitucionales de mayor impacto están las violaciones de los artículos 37, sobre el derecho a la vida; y 146, sobre proscripción de la corrupción.

Si se tomara en cuenta el paradigma Era de Trujillo, existen indicadores coincidentes.

Las prácticas cleptocráticas de las empresas  vinculadas al partido gubernamental no distan,  en frecuencia y magnitud, a las que realizaba Trujillo.  Hay serios indicios del uso de testaferros para correr contratos megamillonarios del Estado.

El partido gubernamental usa en forma intensiva recursos públicos, los cuales se estiman en 50 veces mayores a los que recibe mediante la formalidad de la Junta Central Electoral.

En el caso de Trujillo a los hombres se les obligaba al porte del carnet del Partido Dominicano, llamado La  palmita. Ahora, cientos de miles de dominicanos tarjeta habientes solidarios reciben presiones para que expresen su filiación morada.

Los métodos de propaganda usados por el PLD tienen características neofacistas, porque usan al pie de la letra los 11 principios de Goebbels.

Existe una dictadura de nuevo enlace, donde el fraude electoral podría ser  milimétrico o kilométrico, pero  efectivo y sin excusa.

Y eso es más que suficiente para justificar no sólo un frente de ciudadanos por la democracia, sino hasta una Constituyente popular.

Acerca de Lara Valerio

Fui técnico de perforadoras de tarjetas de 80 columnas en 1975, profesor de matemáticas del nivel medio, me gradué de ingeniero electricista. Entre 1979 hasta el 86 realicé un montón de cursos de sistemas informáticos. Trabajé en importantes proyectos de redes e internet. Espero que este fructífero acervo tecnológico sirva para el desarrollo socio-económico, la educación y las buenas prácticas de la democracia.

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