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Economía

Cancelación Deuda externa dominicana

Es el aniversario del día en que Trujillo pagó en su totalidad la Deuda externa dominicana el 21 de julio de 1947.

Se reproduce el prólogo de Bernardo Vega al  libro de César Herrera, 1953, “De Hartmont a Trujillo”,:

Sobre el control de las aduanas por parte de los dominicanos en 1941 y el pago de la deuda externa en 1947 hay un asunto que por razones del carácter dictatorial del momento nunca fue citado durante ese período, y fue el hecho de que el gobierno dominicano lo que realmente hizo fue copiar lo que previamente había hecho el de Haití en el manejo del mismo asunto.

El control, tanto de las aduanas haitianas como de las dominicanas, estuvo en manos de la Receptoría norteamericana.

El gobierno haitiano logró que el Banque nationale d’Haití, un banco estatal, adquiriese la sucursal del first national City Bank de Puerto Príncipe y luego, a finales de la década de los años treinta, negoció con los norteamericanos para que funcionarios nombrados por el gobierno de Washington operasen desde el Banque nationale separando allí de las recaudaciones lo necesario para pagar la deuda externa, lo que hacía innecesario que ese cobro se efectuase desde las aduanas mismas.

El Acuerdo Trujillo Hull (Hull-Trujillo, según lo registran los documentos oficiales norteamericanos) logró el mismo propósito un par de años después.

En cuanto al pago de la totalidad de la deuda externa en 1947, resulta ser que la bonanza de la posguerra proveyó suficientes recursos financieros tanto al gobierno de Haití como al dominicano como para pagar de un solo golpe la totalidad de esas deudas.

Al asumir Dumarsais Estimé el poder en Haití, a mediados de 1946, surgió un ambiente de libertad de prensa y con varios partidos políticos de izquierda actuando abiertamente, incluyendo el PSP, creándose un movimiento nacionalista que exigía pagar la totalidad de la deuda externa.

Mientras eso ocurría en el otro lado de la isla, en la República Dominicana se había decidido crear El Banco Central, para cuyo propósito se contrataron dos reconocidos técnicos, Henry Wallich y Robert Triffin.

Cuando en 1939 se había iniciado la Segunda Guerra mundial, los únicos países sin sistemas monetarios propios eran nicaragua, Cuba, Paraguay, Honduras, Haití y República Dominicana. Panamá había adoptado el dólar. nicaragua estableció su Banco Central en 1941 y en ese mismo año Cuba solicitó y obtuvo una misión técnica de la Reserva federal norteamericana con miras a establecer su banco central. Técnicos de esa misma institución ayudaron a crear en 1944 el Banco Central de Paraguay.

Consecuentemente, al terminar la Segunda Guerra mundial, tan sólo Cuba, Honduras, Haití y República Dominicana no contaban con bancos centrales. El de Honduras se crearía en 1945 y el de Cuba en 1949.

Wallich y Triffin recomendaron crear primero el Banco Central y como la emisión de pesos significaría recoger los dólares que circulaban en el país, así como los saldos de los dólares en los bancos, eso permitiría pagar la totalidad de la deuda externa con los dólares que el Banco Central recibiría a cambio de emitir sus pesos.

Sin embargo, Trujillo no quería que los haitianos pagasen su deuda externa antes que los dominicanos, por lo que optó por pagarla con los dólares existentes, a través de un endeudamiento interno y antes de que se crease la moneda nacional.

El 21 de julio de 1947, tanto Haití como República Dominicana pagaron su deuda externa. Por supuesto, nada salió de lo que ocurría en Haití en la prensa dominicana. Trujillo recibió grandes elogios por su acción. Estimé, un presidente democrático, nunca fue considerado como el gran redentor de la economía de su país.

Caída ya la dictadura, César A. Herrera continuó su labor de historiador. En 1975 publicó Reinstalación de la Universidad de Santo Tomás de Aquino en 1815. En 1987 reeditó su obra Finanzas de la República Dominicana. Dos años después publicaría Divulgaciones históricas y en 1995 aparecieron tres libros más: Junta de procuradores 1518-1545, Proceso contra Alvarado de Castro 1532 y Tratado de límites con franceses 1772.

Don César murió en 1988. Bien ha hecho la Sociedad Dominicana de Bibliófilos en reeditar esta obra agotada durante muchos años.

Que no se engañe el lector con el título. Tiene que ver mucho más con Hartmont que con Trujillo.

Bernardo Vega, Santo Domingo, 2008

Referencias

Para leer libro De Hartmont a Trujillo

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Acerca de Lara Valerio

Fui técnico de perforadoras de tarjetas de 80 columnas en 1975, profesor de matemáticas del nivel medio, me gradué de ingeniero electricista. Entre 1979 hasta el 86 realicé un montón de cursos de sistemas informáticos. Trabajé en importantes proyectos de redes e internet. Espero que este fructífero acervo tecnológico sirva para el desarrollo socio-económico, la educación y las buenas prácticas de la democracia.

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