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Democracia, Derechos Humanos, dictadura constitucional

El PRD

Por Freddy Lara, 14 de febrero del 2014

 En el curso de esta semana, recibí un correo electrónico de un dilecto amigo, mediante el cual invitaba a varios de sus fraternos a leer y reflexionar acerca de dos artículos relacionados a la crisis del PRD, los que a su modo de ver, son excelentes.

 El amigo concluía su convite, lamentando la situación del partido blanco, al tiempo que la atribuía a la lucha de intereses personales. Al respecto se hacía tres interrogantes: 

  • ¿Habrá cumplido (el PRD) su ciclo???
  • ¿Podrán las y los jóvenes, muy valiosos por cierto, rescatarlo…???  o por el contrario,
  • ¿Tendrán que formar otra organización adecuada a estos tiempos de las Tics…???

 Uno de los artículos recomendados, tiene el sugestivo título “Más allá del PRD“. Fue escrito por el columnista del Listín Diario y mercadotécnico, Heddel Cordero; el otro está calzado con la firma de Manuel Fermín y se titula “La decadencia del PRD“.

 Las tesis fundamental de Fermín es la siguiente: “El PRD es un partido fratricida cuya retorica (las de sus dirigentes) lo conduce a su propia destrucción, dentro de una compleja lucha de interese personales“.

 El articulista de marras puntualiza, refiriéndose al PRD “Su mundo es lo irremediable, el desacuerdo partidario, lo estéril, lo fútil; el discurso escaso; no hay formalismo; partido de ocurrencias y, por tanto, no hay ideas“.

 Por su lado, Heddel Cordero, “analiza” al PRD desde la óptica mercadológica y sustenta, más o menos lo que sigue: (i) “el PRD es una marca que ya no resiste más descrédito, por lo tanto lo más sensato es sacarla del mercado” ; (ii)La insensatez de sus dirigentes ha conducido al PRD a un nivel de descredito e impopularidad que lo llevara a su autodestrucción (lo cual, el articulista ” lamenta“, “dada la bella historia ese partido“).

 Ya conocidos los planteamientos de los “analistas” de marras, procedemos a exponer nuestro punto de vista acerca de la crisis del PRD.

 Es oportuno hacer la salvedad de que nuestros juicios sobre este particular, aunque tratando de ser objetivo, no están exentos de la subjetividad contaminante de quien sustenta o ha sustentado, a lo largo de su vida, posiciones ubicadas en algún lugar del espectro político e ideológico, en un país donde todos nos conocemos. Ese acierto, estoy seguro, se aplica también a los articulistas Fermín y Cordero.

 Sin más preámbulos, entremos en materia: Ambos articulistas, de entrada, emiten planteamientos prejuiciados acerca de la crisis del PRD. Hacen un intento, por cierto, muy mal disimulado, de presentar sus opiniones como un juicio crítico.

 Lo afirmado por el suscrito en el párrafo anterior, está sustentado en las siguientes razones: (i) el juicio crítico es una aseveración en torno a un fenómeno social, sustentado en un buen cúmulo de investigaciones e informaciones; (ii) sin predisposición del emisor; (ii) con grado de subjetividad bajo; y (iv) con un enfoque multidimensional (no unidimensional, como en el juicio simple).

 A lo que se tiene que agregar que un juicio crítico, para considerarse como tal, deberá constar con un planteamiento de la hipótesis de trabajo, la cual deberá estar sustentada en un contexto (social, histórico y político); con una óptica de perspectivas diversas (que en este caso podrían ser las perspectivas legal, sociológica e histórica);con una mirada objetiva que apunte a las verdaderas causas y consecuencias del problema planteado; todo ello conduciría a obtener unas conclusiones objetivas acerca de la hipótesis de trabajo.

 Me explico, ambos sustentantes, de lo que se podría llamar la hecatombe del PRD, presentan un discurso muy simple y unidimensional, basando sus planteamientos en adjetivaciones (“vituperio, tiros, amenazas de muerte, división eterna”), sin profundizar en que ese partido está compuesto por una fracción muy representativa del pueblo dominicano, el cual esta signado con una cultura política forjada por la dictadura de Trujillo, continuada por Balaguer y reforzada por Leonel Fernández.

 Una cultura política cuyos fundamentos han sido el caudillismo, autoritarismo,  personalismo, falta de institucionalidad, clientelismo, rentismo, compra de conciencia y las formas más variopintas de corrupción. Esa cultura política no es exclusiva del PRD, sino que también arropa a todas las organizaciones políticas, grandes y minoritarias, pero sobre todo a los partidos tradicionales del sistema, llamémoslos por su nombre, PRD, PLD y PRSC.

 Naturalmente, cada una de esas organizaciones manifiesta su comportamiento político de acuerdo a ciertas características socioeconómicas de sus respectivas militancias.

 Así el PRSC, con Balaguer a la cabeza, aglutinó a las viejas claques trujillistas, a buena parte del campesinado y a la oligarquía más rancia; El PRD se formó con la integración de intelectuales liberales, la clase media baja urbana y una parte del campesinado; Y el PLD debe su origen a una división del PRD, liderada por su fundador Juan Bosch y con el acompañamiento de un grupo de profesionales de clase media intelectual, supuestamente liberales, quienes en principio fotmaron un partido de cuadros, al estilo de los partidos de izquierda, y que luego de la pérdida de facultades de su mentor, buscó la manera de aliarse con los sectores conservadores del país, socavó y asimiló a las huestes balagueristas, se convirtió en un partido de masas, logró aplicar y refinar las fórmulas Trujillo-balagueristas para mantenerse en el poder, y hoy aspiran a convertirse en el nuevo partido dominicano, con su perínclito incluido.

 Los citados articulistas olvidan también que ese Partido Revolucionario Dominicano es y ha sido, la organización política con las prácticas más democráticas de todos los partidos que han existido en la República Dominicana. Fue el PRD el que aglutinó, desde los años 40s del siglo XX, a los más importantes núcleos de la intelectualidad antitrujilllista en el exilio, el que formó parte activa en la reorganización de la vida política nacional después de la muerte del tirano, parió la Constitución democrática de 1963, organizó la gloriosa insurrección de abril de 1965, mantuvo la lucha permanente hasta sacar del poder al tirano ilustrado Joaquín Balaguer en el año 1978.  Ese fue el partido que con Antonio Guzmán como presidente desmontó todas las prácticas de intolerancia política del régimen de los 12 años (regreso de los exiliados, libertad de los presos políticos). Ese también fue el partido que a partir de 1996 promovió las más importantes reformas políticas del país( aunque después parte de su dirigencia se hiciera cómplice de la contrarreforma). En fin con sus virtudes y defectos ha sido el instrumento más efectivo de lucha democrática en este país.

 El PRD con esa historia tan gloriosa también ha sido víctima de la ceguera de sus propios líderes.  Muchos de ellos se han aliado con los enemigos históricos de su partido para socavarlo desde sus propias entrañas. Otros se vistieron de mesías y cavaron su propia tumba, cuando cambiaron la Constitución para intentar reelegirse.  En pocas palabras,  esos líderes han hecho de todo para destruir a ese instrumento de lucha enraizado en  la casi la mitad del pueblo dominicano.

¿No fue el PRD el que logró un 47% de los votos de las elecciones del año 2012, a pesar de tener un candidato asediado por las críticas de cómo gestionó la crisis económica desencadenada a partir del fraude de BANINTER, con los poderes fácticos del país en su contra y con un discurso fuera de época?

Eso a pesar de que el Presidente del PRD, con una representatividad real muy exigua, de facto, se alió con el partido oficial.

Esos números de las elecciones del 2012 contradicen de forma contundente la afirmación de Heddel Cordero, que dice “A este partido no le cabe más descrédito. Desconozco los números que las encuestas le dan en términos de popularidad y cuáles son los porcentajes de confianza y credibilidad que posee, pero estimo que los mismos deben andar por el suelo”.

En otro orden de ideas, si el Tribunal Superior Electoral (TSE), la instancia donde se está dirimiendo la querella de las partes en pugnas, fallara reconociendo a quienes en realidad forman parte de los organismos que estatutariamente dirigen al PRD, y permitieran una convención con los miembros de ese partido, se sabría cuál es el PRD mayoritario en esta institución.

De lo que se infiere, el que más que querellas internas, existe una voluntad decidida de sectores oficialistas, amparados en el control de las instancias judiciales y parlamentarias, quienes trabajan día y noche (sin pausa y sin prisa) para que la destrucción del PRD sea una realidad.

Frente a esta encrucijada, podría presentarse uno de los siguientes escenarios: (a) Que la parte que hoy dirige al PRD más allá del tiempo establecido, se presente a las elecciones del 2016 y logre una pírrica participación; (b) Que se logre realizar una convención en un tiempo prudente para reorganizar a ese partido y así participar en las próximas elecciones con posibilidades reales de, si bien no lograra la victoria presidencial, obtuviera una alta representatividad en el poder legislativo: (iii) Que el grueso de la militancia del PRD pacte con otras organizaciones políticas opositoras y formen un frente amplio con posibilidades de una victoria electoral y (iv) Se consolidara la dictadura de un partido único, alrededor del cual girarían pequeñas formaciones políticas, unas como alidadas, otras intentando reorganizar la oposición.

No me aventuro a pronosticar lo que podría ocurrir de aquí al 2016, pero sea que pongan al PRD en desbandada o que sus huestes logren reorganizarse para la próxima contienda electoral, creo que el PRD, está obligado a practicar una destrucción creativa (teoría de Schumpeter), si es que quiere sobrevivir. Eso sería posible con el apoyo decidido de la sangre nueva y la anuencia del consejo de ancianos de la tribu, lo cual no se trataría de poner vino nuevo en odres.

Para finalizar, y sin poner el dedo acusador sobre los articulistas que dieron origen a estas reflexiones, creo que ambos escritos tienen las características de esos planteamientos que responden a los famosos 11 principios de la propaganda puestos en práctica por Goebbels para beneficio del régimen fascista de Hitler. Para ilustrar me permito enunciar algunos de esos principios y su aplicación concreta:

Principio de simplificación y del enemigo único: que consiste en Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo: PRD

Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave: “La falta de madurez política, la tozudez, las posiciones obtusas de unos y otros, han impedido advertir que allí no sólo se están corrompiendo los símbolos y el nombre de un partido, sino también la imagen de los protagonistas de esta historia. De aquí nadie saldrá ileso” (Heddel Cordero.

Principio de la vulgarización: Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar. Ambos artículo explican por sí solos este principio.

Principio de orquestación: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: ‘Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad’. “El PRD cumplió su ciclo”; “A este partido no le cabe más descrédito”; “partido de ocurrencias y, por tanto, no hay ideas”, creo que con esa pequeña muestra de ideas, basta.

Principio de silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines: a nadie le debe interesar las páginas gloriosas del PRD, solo las contradicciones internas.

Podría seguir hurgando en la aplicación de los principios de la propaganda de Goebbels, pero no creo que sea necesario.

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Acerca de Lara Valerio

Fui técnico de perforadoras de tarjetas de 80 columnas en 1975, profesor de matemáticas del nivel medio, me gradué de ingeniero electricista. Entre 1979 hasta el 86 realicé un montón de cursos de sistemas informáticos. Trabajé en importantes proyectos de redes e internet. Espero que este fructífero acervo tecnológico sirva para el desarrollo socio-económico, la educación y las buenas prácticas de la democracia.

Comentarios

2 comentarios en “El PRD

  1. Puntos de vista 10 Febrero 2014
    0 Comentarios
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    IDEANDO
    Más allá del PRD
    Heddel Cordero

    “….Desconozco los números que las encuestas le dan en términos de popularidad y cuáles son los porcentajes de confianza y credibilidad que posee, pero estimo que los mismos deben andar por el suelo…..”…Heddel Cordero

    Me conmueve la honestidad de esta confesión con la que Heddel Cordero pone al desnudo la sujetividad de los criterios con los que se dispone a alimentar su análisis, Es admisible contar que podríamos arribar a conclusiones objetivas aun partiendo de correlaciones cargadas de incertidumbres pero sólo cuando la suma total de información tienda al infinito,

    En el caso de las variables abordadas con ligereza estudiantil de las que parte Heddel Cordero, luego de su confesión tan sincera de que no cuenta con datos objetivos, es poco lo que se puede someter a debate serio más allá de una valoración para nota “de pasar”.

    “….Han sido tanto los agravios recíprocos esgrimidos en esta historia de dimes y te diré, que los valores que deben sustentar la estructura ideológica del mismo ya están debilitados y corroídos….”..HC

    La historia de las contradicciones políticas en un partido fundado en la libre expresión de sentimientos, pensamientos y contradichos que discurren entre todos los extremos ideológicos, desde los que llaman a guerras de guerrillas con motivaciones comunistas hasta los que se insertan en los ejércitos invasores del extremismo occidental, ha sido y sigue siendo el espíritu de su masiva aceptación general que al final de cada enfrentamiento interno terminal colocándolo al nivel de una masiva e irrenunciable religiosidad.

    “…La falta de madurez política, la tozudez, las posiciones obtusas de unos y otros, han impedido advertir que allí no sólo se están corrompiendo los símbolos y el nombre de un partido, sino también la imagen de los protagonistas de esta historia…”…HC

    Oh, Dios! Memoria apagada o desconocimiento supino.

    Mañana podrán dividirse y cada quien buscar un derrotero independiente, pero amén del daño institucional hecho, cargarán con un farjo de descrédito personal que les dará brega quitarse de encima por años. Además de que tendrán que cargar con la responsabilidad histórica de haber destruído un partido que al parecer les quedó muy grande. Les ha faltado visión para ver más allá de las diferencias que les ha aparcelado. Les ha faltado visión para advertir que su radicalismo se convierte en un harakiri político mutuo. Pienso que más allá del PRD, más allá de locales, emblemas,colores y símbolos, están las carreras de los que al parecer han quedado ciegos en esta batalla y su ceguera les ha permitido advertir que la sepultura también llegará hasta ellos.

    Además, si no han sabido dirimir sus diferencias entre “compañeros”, menos lo podrán hacer ante sus adversarios.

    Es una lástima. Es una pérdida. Pues la diversidad de pensamiento nutre la democracia de los pueblos y garantiza el equilibrio.

    Publicado por juliojarmas | 28/02/2014, 5:52 PM
  2. Las disparidades y luchas internas dentro del PRD vienen arrastrándose desde los propios días de su fundación. Tan graves resultaron ser las diferencias entre Juan Isidro Jimenes Grullón y Juan Bosch tal que nunca recostruyeron sus relaciones. Luego llegaron las diferencias a muerte con Silfa, Miolán, Castillo, etc. Más tarde, Gamundi Cordero. Después llegaron la salida de Bosch, las históricas diferencias entre Majluta y Peña Gómez, y muchas otras diferencias que siempre han sido superadas porque dichas diferencias son parte de las esencias del mismo PRD. Quien así no lo haya comprendido o diga lo contrario, está disparatando. Heddel Cordero está disparatando.

    Publicado por juliojarmas | 01/03/2014, 1:58 AM

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